10 Regalos para los niños de un valor incalculable

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10 Regalos para los niños de un valor incalculable

Cuatro catálogos de juguetes están dando vueltas por mi casa. Mis hijos los miran de vez en cuando y eligieron parte de su carta de Reyes Magos de entre esos catálogos. Los miran y remiran, escriben, desean y hacen planes.

Es la ilusión de manifestar nuestro cariño, sorprender y dar de forma gratuita a otras personas lo que tanto nos atrae de regalar en Navidad. Y los ojos de los niños brillan en la espera que precede a los deseos que llegan y los obsequios inesperados. Compartir esa alegría es un placer que los padres vivimos con ilusión, recordando en parte nuestra infancia y trayendo a la memoria y al presente emociones del pasado.

La publicidad, los anunciantes, se encargan de llenar los sueños de nuestros peques y nos incitan a comprar para sentirnos más felices: sin duda que las cosas que deseamos y alcanzamos son una fuente de satisfacción. Esa voluntad de agradar a los hijos se mezcla con el socorrido“ si no te portas bien los Reyes te traerán carbón”, que convierte unos días mágicos en una relación basada en el chantaje y el intercambio interesado. Es un sistema de relación que los niños dominan pronto y que usan para alcanzar sus objetivos y tratar de manipular a otras personas. Por eso es fundamental que pensemos, antes de usar esta estrategia, si deseamos que ese sea un valor en su vida presente y futura.

Queremos cumplir sus deseos y podemos caer en la tentación de llenar su vida de cosas, de juguetes, juegos y artefactos. Tener aquello que les gusta es positivo si el uso es compartido y si el objetivo al entregárselo es que crezcan, se entusiasmen y desarrollen su imaginación y creatividad. Cuando los usamos para rellenar el tiempo que no podemos estar con ellos, entonces se transforman en objetos de los que los niños dependerán, ya que están destinados a cubrir una necesidad que no se puede solventar con “cosas”: la presencia y el tiempo compartido contigo.

Por ese motivo hoy te obsequio con 10 regalos para los que no necesitas dinero, solo tu dedicación, mirada y presencia, que es lo que tus hijos más van a valorar cuando recuerden su infancia además de dejarles una huella imborrable y ser un ancla de su afectividad:

  1. Salid a la naturaleza: cerca de un río, en un monte, a la orilla del mar, en el bosque encontrarás lugares en los que buscar animales, recoger hojas, clasificar árboles, plantar semillas o simplemente lanzar piedras al agua.
  2. Buscad unos palos grandes en la playa o en un bosque y construid un ti-pi con los niños: acordaos de llevar una tela para cubrirlo y una cuerda para atar los palos. Cualquier otra actividad o construcción con elementos naturales es fuente de inmensa satisfacción y salud para todos.
  3. Coge esas pinturas para la cara que hace tiempo que no usáis, revisa unos vídeos en Youtube y pasa un par de horas pintando el cuerpo de tus niños y ¡dejando que pinten el tuyo!
  4. Organiza un maratón de juegos de mesa una tarde (o varias), y si podeís incluir a algún vecino o amigo mejor que mejor
  5. Preparad una merienda-cena en el salón, pero en el suelo, lo que yo denomino un “pic-nic de salón”: mantel, servilletas, zumo para la ocasión y vuestro picoteo favorito sentados sobre cojines o mantas
  6. Cerrad las persianas de casa y a jugar al escondite: con linternas, totalmente a oscuras, disfrazados… la emoción y la diversión están aseguradas
  7. Invita a amigos de tu hijo para que pasen la tarde jugando: un chocolate y un bizcocho casero serán el remate
  8. Acercaos hasta la nieve y preparad un muñeco con su nariz de zanahoria, sus brazos, bufanda, gorro y botones. Terminar con una guerra de bolas puede ser memorable.
  9. Recuperad las fotos que tienes archivadas en la tarjeta de la cámara compacta o en el ordenador desde hace años y deleitaros viendo las instantáneas que atesoráis desde que nacieron
  10. Haced intercambio de tarjetas navideñas dentro de casa: escribe una tarjeta a cada miembro de la familia poniendo un recuerdo especial que tienes junto a esa persona y tu deseo para ella en el próximo año. Podéis colgarlas en el árbol, dejarlas como sorpresa bajo su almohada, hacer un panel bonito con todas…

 

Estoy segura de que leyendo estas ideas se te han ocurrido unas cuantas más adaptadas a vuestra realidad, gustos y necesidades. Así que no dejes pasar la ocasión: coge papel y bolígrafo, apúntalas y planifica con tus hijos.Este artículo es una invitación de corazón a compartir tu vida, tu tiempo, tu energía, tu creatividad, tu ilusión, con tus hijos. Regalos gratis que dejan huella.

Mª Pilar Gómez San Miguel-Coach de Familia e Inteligencia Emocional

crianzaenfamilia.com

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